miércoles, 7 de diciembre de 2016
El trilema de Rajoy
En España no está en juego la soberanía nacional porque ésta ya no existe. Entiendo que esto es anatema para cualquier nacionalista, pero el día en que nos demos cuenta de que el sol no da vueltas alrededor de la tierra nuestra perspectiva será muy distinta y problemas que ahora parecen insolubles encontrarán una solución. La verdad es que entiendo la cautela de la derecha española respecto a acotar la reforma constitucional para que no se convierta en una subasta. Pero esta reforma se ha convertido en un clamor y es necesaria no para resolver el problema catalán, sino para superar la parálisis institucional, actualizar el marco competencial y financiero, mejorar las inversiones territoriales, y reconocer mejor la diversidad lingüística de España. Todo ello mejorando el sistema de toma conjunta de decisiones y la rendición de cuentas en un sistema de democracia multinivel que tenga como uno de sus elementos importantes un senado territorial. España hoy ha perdido su soberanía en política monetaria y en buena parte de su política fiscal, así como en su política de defensa de la competencia, y en su política medioambiental y de seguridad, por lo menos. España mantiene cierta soberanía en cómo organiza su sistema de seguridad social, su sistema educativo y su sistema sanitario, en estos dos últimos casos en una soberanía compartida con los niveles sub-centrales. Entiendo que con el grandilocuente, casi religioso, concepto de "soberanía nacional" quizás muchos nacionalistas españoles no se refieren a nada de todo esto (que es lo sustancial) sino al mero hecho de que las partes de España no tengan derecho a celebrar un referéndum de autodeterminación. Pero que no se preocupen por eso tampoco: el referéndum del Brexit ha demostrado que el derecho a la autodeterminación no lo tiene ni el Reino Unido, que no sabe qué hacer con el resultado de su plebiscito, y eso que está fuera del euro (mucho menos lo tiene España o alguna de sus partes). España es hoy sobre todo para muchos una forma de estar en Europa, la única posible seguramente, y un marco de fraternidad en el que podemos seguir avanzando. Rajoy ha dicho que él acepta la reforma constitucional siempre que no ponga en duda la soberanía nacional, el Estado del bienestar y nuestra pertenencia a Europa. Todo suena muy equilibrado, excepto que al decirlo nuestro presidente del gobierno chapotea sin darse cuenta de lleno en el famoso trilema de Rodrik, que predice que entre la globalización, la democracia (que permite construir el estado del bienestar) y el estado-nación, debemos elegir dos, porque los tres a la vez son imposibles. Si defendemos con uñas y dientes la soberanía nacional impediremos la cesión de soberanía al nivel europeo que ya se ha producido y que debe seguir produciéndose, acompañando el proceso de un reforzamiento de la democracia europea. Si defendemos con uñas y dientes el estado nación seremos incapaces de coordinar nuestra fiscalidad en un contexto de globalización para mantener unas elevadas prestaciones del estado del bienestar. Rajoy: si de verdad crees en Europa y el estado del bienestar, empieza a olvidarte de la soberanía nacional. Sé fuerte, Mariano.
lunes, 5 de diciembre de 2016
Xavier Arbós, un constitucionalista catalanista vetat pel Parlament de Catalunya?
El dia 6 de desembre celebrem l'aniversari d'un referèndum perfectament legal que va ser fruit d'un gran acord polític al qual van contribuir representants polítics catalans de diverses tendències. En aquest referèndum, una gran majoria del poble d'Espanya i de Catalunya va recolzar la nova Constitució democràtica, que ens ha permès els anys de més pau, llibertat, progrés i reconeixement de la identitat de la història de Catalunya. Sóc un il·lús pensant que aquesta celebració democràtica seria compartida per tots aquells que diuen parlar en nom de la democràcia. Podríem celebrar que avui aquesta Constitució la podem reformar en pau i adaptar-la als nous temps. Encara sóc més il·lús, pel que sembla, pensant que es podria aprofitar l'ocasió per proposar des de Catalunya com a membre del Tribunal Constitucional a una personalitat acadèmica del prestigi professional del Professor Xavier Arbós. Aquest expert constitucionalista té una llarga trajectòria, i a més s'ha caracteritzat en els darrers anys per una actitud de diàleg i de recerca de solucions per a la situació que es viu a Catalunya des de la sentència de l'Estatut de 2010. Que la coalició Junts pel Sí ni tan sols es plantegi vetar la figura de Xavier Arbós dóna la mesura del grau de ceguesa en què es pot caure quan una força política es deixa portar pel pendent del sectarisme. Vull pensar que encara Junts pel Sí pot rectificar, perquè hi ha persones en el seu interior almenys de passat progressista i persones que coneixen el tarannà i la trajectòria d'Arbós, un acadèmic que defensa versions molt avançades del federalisme. Estem parlant d'un expert constitucionalista que podria jugar un paper crucial en un escenari de solucions beneficioses per a Catalunya i per al conjunt d'Espanya (l'alternativa real és la paràlisi). Es tracta d'una personalitat acadèmica que coneix perfectament el cas canadenc, tot un referent internacional a l'hora de trobar solucions a problemes jurisdiccionals i de sobiranies complexos i enquistats. Em costa de creure que el sectarisme pugui arribar a vetar una persona tan dialogant i catalanista com Xavier Arbós. Si s'arribés a confirmar la negativa de Junts pel Sí (sembla que de moment prefereixen no recolzar cap candidat abans que recolzar Arbós), sisplau que no em vingui cap representant de Junts pel Sí (especialment els que en el passat han estat federalistes o ho deien) a dir-me que ells no veuen malament el federalisme, que el problema és que no hi ha federalistes més enllà de l'Ebre, etc. Hauran demostrat que menteixen una vegada més, que són els nacionalistes siguin d'on siguin (inclosos els catalans) els qui no volen saber-ne res d'una cosa tan civilitzada com el federalisme. Si es confirma, que espero que no, serà veritat que prefereixen entendre's amb forces eurofòbiques abans que amb acadèmics del màxim prestigi internacional. No hi hauria pressupost del Diplocat que pogués amagar certs graus de ridícul.
sábado, 3 de diciembre de 2016
"Destuitear" la reforma constitucional
En estos momentos se dan en España las condiciones para avanzar en una reforma de la actual Constitución por un amplio consenso. Algunas personalidades del Partido Popular han admitido esta posibilidad, es una prioridad para el PSOE, lo sostiene también Ciudadanos y Podemos también reclama reformas. El alcance y contenido de las mismas merece diferentes opiniones, y sobre eso debería versar la negociación. El PNV ha alcanzado un acuerdo con el PSOE en el País Vasco y se abre a acuerdos con el PP en el Congreso de los Diputados, mostrando su voluntad de corresponsabilizarse en las reformas futuras de España para mandar una fuerte señal al resto de Europa de compromiso con la libertad, la democracia y el europeísmo en un momento de grandes problemas para nuestro continente. Hay sectores del independentismo catalán que están ansiando algo a lo que agarrarse para abandonar o por lo menos aparcar su proyecto y bajar las velas de sus navíos en lo que está siendo un viaje a Itaca cada vez más patético. Pero no nos engañemos: en las condiciones en que se desarrolla la política hoy día no está nada claro que los distintos agentes tengan incentivos para trasladar a acuerdos formales lo que son incluso sus coincidencias en valores básicos como el europeísmo y la democracia. No me imagino a algunos dirigentes del PP alcanzando acuerdos con Pablo Iglesias si cada reunión de una supuesta comisión de reforma constitucional es retransmitida en directo por TV, finaliza con una rueda de prensa y va acompañada de un hashtag para que sus señorías tuiteen y retuiteen a gusto. Mejor crear mecanismos institucionales de diálogo y negociación, con la participación de expertos de reconocido prestigio bien valorados por todas las fuerzas políticas. Los expertos y los responsables políticos que participen en la elaboración y negociación de las reformas constitucionales deben poder trabajar con calma y sosiego, y deben rendir cuentas de su eficacia tras un período razonable de tiempo. En eso consiste el grado óptimo de transparencia democrática: en rendir cuentas respecto a un objetivo preciso, en este caso alcanzar un acuerdo para una reforma no cosmética de la Constitución, que nos acerque a las mejores prácticas de las federaciones en las que viven la mayor parte de las personas que habitan en regímenes democráticos del mundo. Quienes no trabajen por el acuerdo deben quedar en evidencia y deberían ser condenados con el ostracismo social. Sólo un amplio acuerdo desde el PP hasta Podemos podrá ser refrendado por la ciudadanía española y catalana, como sería deseable para entrar en una fase de estabilidad que permita disponer de un marco institucional eficaz para resolver problemas acumulados. Si el formato de la reforma constitucional es el de la subasta, el de amenazar con un zapato en la mano, o el de pensar más en la rueda de prensa posterior a la reunión que en los frutos de la misma, será imposible que salga nada de todo ello. Y si no sale nada seguiremos igual, porque no hay alternativa. En España, o reforma federal o parálisis. En Europa y el mundo, federalismo o barbarie.
martes, 29 de noviembre de 2016
La broma democràtica del "procés"
Com és sabut, el gran repte anual de l’independentisme
català és arribar a setembre, el mes de les diades i de les coreografiades
marxes sobre Barcelona. Tenint en compte que estem a novembre i que no s’observen
avenços en els dos fronts en els quals els independentistes intenten progressar,
és a dir, el reconeixement internacional, i l’ampliació de les seves bases, alguns
d’ells comencen a posar-se nerviosos sobre com s’ho faran aquesta vegada per
arribar a setembre de 2017 amb un procés viu i amb un mínim de credibilitat. És
vox populi que els més informats dels processistes, que es resisteixen a fer
circul·lar la seva informació amb el nucli dur comarcal dels fidels, comencen a
donar mostres de desànim i escepticisme. Però per mantenir la flama viva han
trobat un fil argumental d’emergència en la denúncia d’un suposat dèficit
democràtic a “Espanya” a resultes de la falta de voluntat política de voler
acordar un referèndum d’autodeterminació (per al proper setembre, és clar) i el
desenvolupament normal de procediments judicials contra persones individuals
que han transgredit les seves funcions com a responsables públics. Moltes
persones que van lluitar per la democràcia a Espanya troben de molt mal gust
que els líders independentistes intentin parlar amb gran tremendisme d’aquest
dèficit democràtic, quan a Espanya es viu el període de més llibertat i democràcia
de la seva història. Els reptes a Espanya i Catalunya avui són l’atur, la
desigualtat i la corrupció, no la falta de llibertat i democràcia. Els
problemes de la democràcia avui estan a Turquia, a Veneçuela, a Corea del Nord,
a la Xina, a Rússia i a tants altres indrets on es vulneren els drets humans. A
Alemanya, on no s’hi fa un referèndum des de 1933 (endevineu qui el va convocar),
ni tan sols per aprovar la reunificació, no s’hi vulneren avui els drets humans,
com no es vulneren en la immensa majoria de les democràcies on estan prohibits
els referèndums dicotòmics d’autodeterminació. A Espanya la democràcia no és
perfecta com no ho és enlloc; per exemple, s’hauria de corregir un marc legal
que permet que un Tribunal Constitucional invalidi allò que una col·lectivitat
ha ratificat en un referèndum lliure i legal després d’un ampli acord polític.
Tampoc no és perfecta la democràcia a Catalunya, amb uns mitjans de comunicació
públics al servei d’un govern i una força política, amb mitjans privats
subvencionats arbitràriament per afavorir els fidels, o amb unes eleccions al
Parlament de Catalunya on s’impedeix la rendició de comptes pel procediment,
entre altres, d’amagar a la candidatura la persona que va ser president i que
es volia que ho seguís sent. La democràcia no és tampoc perfecta quan hi ha
greus casos de corrupció encara pendents de judici (com el saqueig del Palau de
la Música), i greus irregularitats per les quals encara no s’han assumit amb
prou contundència responsabilitats polítiques. Al contrari, ara Artur Mas
anuncia la creació d’una nova fundació, que no serà del partit, per escapar a
la fiscalització que els Tribunals de Comptes fan de les fundacions dels
partits. El “procés” de moment ha servit per empitjorar la qualitat de la democràcia
catalana (i per dividir la societat), corrent una enorme cortina de fum sobre
les responsabilitats d’una força política en els casos de corrupció i les retallades
pressupostàries. I posant en marxa un procés que avui té la seva esperança
objectiva en l’avenç de forces euro-fòbiques i fonamentalistes que pretenen
tornar a un món de “nacions lliures”, i que avui omplen de preocupació als
demòcrates de tot el món, incloent forces nacionalistes de trajectòria democràtica
com el Partit Nacionalista Basc. Els dirigents independentistes no només fan dependre
la seva estratègia d’una força obertament eurofòbica, la CUP, que té com a
referent ideològic la Cuba castrista i la Veneçuela bolivariana, sinó que té
representants teòricament moderats, com el Sr. Tremosa, que flirtegen
obertament amb l’euro-escepticisme. Com va dir en un tuit l’arquitecte
federalista Jordi Mas, ja és ben curiós que alguns independentistes catalans
vuguin fer festa per la “Puríssima” el 8 de desembre, i no vulguin celebrar l’aniversari
d’un referèndum, aquest sí legal, i per tant garantista, i amb un enorme suport
a Catalunya, tant polític com popular: el que el 6 de desembre va donar lloc a
la Constitució democràtica de 1978, la primera Constitució de la història d’Espanya
que es pot reformar, i que hauríem de reformar, en un marc de pau i llbertat.
domingo, 27 de noviembre de 2016
Una democràcia sense populismes?
"Jo, populista?" Aquests dies estem presenciant molts debats al voltant del terme "populista", donat que molts experts i comentaristes suggereixen que alguns dels corrents polítics més preocupants del moment tant per la dreta com l'esquerra comparteixen aquesta característica. La definició del mot no està clara, i com moltes paraules interessants està en discussió: és una paraula imprecisa. Però que ho sigui no vol dir que no sigui útil. No crec que la definició de les acadèmies de la llengua sigui molt pràctica, quan és un terme sobre el qual no es posen d'acord ni els experts. Sembla que les forces anomenades populistes comparteixen una recerca descarada del vot dels sectors "populars" oferint receptes simplistes que no reconeixen restriccions econòmiques, pressupostàries o d'altre tipus. També mostren un cert menyspreu pels elements representatius i deliberatius de la democràcia, així com dels "experts". El caràcter imprecís del terme serveix perquè molts es treguin les puces de sobre i aconsegueixin distanciar-se dels "autèntics" populistes o aconsegueixin afirmar que no passa res si són populistes. Aquest no és un fenomen nou: em costa trobar una definició de populisme on no hi càpiguen personatges històrics com Alejandro Lerroux o Jesús Gil y Gil, o Hugo Chávez. No és tampoc un fenomen que correspongui a una sola força política en cada país. Quasi tots els partits representats als parlaments espanyol i català han mostrat trets populistes en el passat recent. Sembla difícil mantenir-se competititu políticament en els temps de twitter i les notícies de 24 hores sense una certa dosi de populisme. És clar que els trets demagògics o de simplisme en les solucions són més freqüents en unes forces polítiques que en unes altres. Per això és important el debat que va haver-hi ahir sobre democràcia i federalisme en una taula rodona a la primera trobada sobre federalisme i municipi a Esparreguera. Dos gegants del federalisme local, l'historiador Andreu Mayayo i l'arquitecte Jordi Mas, van presentar arguments molt interessants, amb conclusions no coincidents, sobre la importància de millorar la rendició de comptes a partir del federalisme local. Jordi Mas, actual tinent d'alcalde a Santa Coloma de Gramenet, va destacar que Madrid municipi té la mateixa grandària (en territori i número d'habitants) que la Barcelona metropolitana multi-municipal i multi-institucional. Això podria fer pensar que la major simplicitat administrativa facilita a Madrid la solució dels problemes. En realitat però Madrid té unes ràtios d'eficiència administrativa molt inferiors als de la Barcelona complexa i metropolitana (crec que la politòloga premi Nobel d'Economia de fa uns anys Elinor Ostrom estaria contenta de conèixer aquesta comparació si no ens hagués deixat fa poc temps). Mas va especular que possibles raons d'aquesta major eficiència són dues: per una part, més personal polític i públic facilita el contacte amb els ciutadans i els seus problemes, de manera que és difícil que alguns problemes punyents (com el barraquisme) triguin molts anys en solucionar-se i es vagin arrossegant; per altra part, institucions supra-municipals com l'àrea metropolitana o la mateixa Diputació de Barcelona com a xarxa de municipis, permeten àmbits de col·laboració i diàleg entre institucions (govern compartit) "lluny de twitter" per anar resolent aquells problemes, que són molts, que requereixen cooperació i consens entre administracions. De manera semblant, a finals del segle XIX, quan encara no existia twitter, la regulació del gas als Estats Units va passar del nivell local a l'estatal, no per les economies d'escala, sinó per trobar un espai més tranquil de presa de decisions. En un article a la UOC sobre regulació d'indústries de xarxa vaig argumentar que la regulació europea d'aquestes indústries facilitava aquesta tranquil·litat i objectivitat. Mayayo, ex-alcalde de Montblanc, va destacar en els seus arguments les grans diferències culturals i demogràfiques entre àrees metropolitanes i les zones a fora d'elles, cosa que fa necessari que tinguin òrgans de governs específics. Va mostrar-se partidari de l'elecció directa d'una alcaldia o presidència metropolitana, per dotar de legitimitat democràtica a la institució, i partidari de la supressió de les diputacions provincials donat que només responen actualment a una lògica electoral en la seva delimitació. La síntesi entre els arguments de Mayayo i Mas no és fàcil, tot i que parteixin de valors semblants, i per això el debat va ser interessant. En el cas de la diputació, crec que podria haver-hi un consens en què algunes coses que fa la diputació per exemple de Barcelona, com el pla de biblioteques, algú les hauria de fer, encara que la delimitació geogràfica potser no sigui la millor. Respecte a l'elecció directa del lideratge metropolità, seria estrany que a Catalunya i Espanya, que no s'elegeix cap càrrec personal directament (ni tan sols els alcaldes) per part de l'electorat, comencéssim per això. Una elecció directa d'aquest tipus posaria en perill potser els espais de cooperació i consens que avui permeten que molts problemes es resolguin eficaçment. Però també és veritat que un cert dèficit democràtic ha facilitat pràctiques de clientelisme que es podrien evitar no necessàriament amb una elecció directa d'una persona però sí amb altres elements en els quals potser valgui la pena reflexionar.
domingo, 20 de noviembre de 2016
Federalisme i Municipi
El proper dissabte dia 26 de Novembre se celebrarà a Esparreguera (tothom hi està convidat) la primera d'una sèrie de trobades sobre federalisme i municipi, amb la participació de destacats alcaldes i regidors, així com experts en polítiques locals i federalisme. L'objectiu és intercanviar punts de vista sobre la contribució del municipalisme a una estratègia de federalització. Els municipis són el primer nivell de govern democràtic, el més proper a la ciutadania, i juguen un paper fonamental en la construcció de sistemes democràtics de benestar propis d'un món interconnectat. Es desitja que la trobada dongui lloc a una sèrie de documents finals o un document final de qualitat que contribueixi a la vegada a reforçar el municipalisme progressista i el federalisme en l’horitzó de les eleccions municipals de 2019.
Els temes a tractar inclouen els que s'exposen a continuació. En una primera taula sobre democràcia multi-nivell:
-Democràcia multinivell i rendició de comptes.
-El rol democràtic dels municipis en un sistema federal avançat.
-Principi de subsidiarietat: quins passos s’han de donar per millorar la seva aplicació a Catalunya?
-Diputacions, consells comarcals i ens metropolitans a Catalunya: com millorar el servei a la ciutadania i la rendició de comptes?
-Experiències de participació, mediació i transparència. Idees al respecte per al futur.
-L’espai urbà públic i l’espai privat en una lògica federal.
-El federalisme i els ajuntaments com a laboratoris de la democràcia: idees per fer possible l’experimentació i la innovació de les polítiques públiques en l’escala local.
-La democràcia directa i la democràcia representativa en la democràcia local: el rol dels municipis en la millora de la qualitat democràtica.
-La participació ciutadana i el rol de les entitats veïnals i associatives.
-La participació del sector privat en la gestió de projectes públics a nivel local.
-La dedicació i retribució del personal polític a nivel local.
-La relació entre tècnics i polítics.
-Quines idees-força sobre federalisme i democràcia interessa promoure en els programes municipals del futur.
En una segona taula sobre polítiques de benestar social:
-Complementarietat entre federalisme i polítiques de benestar social: el federalisme no com a qüestió “territorial” o “identitària” sinó com a qüestió institucional fonamental per resoldre els problemes socials i econòmics del nostre temps.
-El rol de les polítiques municipals de benestar en un sistema federal avançat.
-Pre-distribució i redistribució: en què s’ha de centrar cada nivell de govern?
-Cooperació i coordinació horitzontal i vertical en polítiques de benestar social.
-Polítiques concretes: serveis socials, salut pública, educació…
-El finançament local en una hisenda federal.
-Els ajuntaments i els grans problemes globals dels nostres temps: canvi climàtic, desigualtats, migracions, refugiats.
-Iniciatives d’ocupació i promoció econòmica.
-La importància de la coordinació horitzontal i vertical amb altres administracions en polítiques de benestar.
-Objectius socials a assolir en els propers anys en col·laboració amb les altres administracions.
L'autèntic dubte socràtic del "procés" català
Vaig llegir fa poc que l'Assemblea Nacional Catalana (ANC) estava planejant una campanya amb voluntaris per tenir converses amb persones que "encara" no abraçaven el procés per fer-los venir el "dubte socràtic" i així ampliar la base social de l'independentisme. Des d'ara mateix em declaro obert a experimentar amb aquesta iniciativa i espero que em contacti l'ANC per ser sotmès a una sessió d'aquestes característiques. Convido a te i pastes, o a moscatell i torrades, a qualsevol dirigent independentista, a veure si em convencen. Vaig molt enfeinat però és una qüestió d'agenda, ja trobarem un forat. Tinc predilecció perquè els voluntaris que em dediquin una estona del seu valuós temps siguin persones amb les idees tan clares i els valors tan ferms com Fabià Mohedano, Jordi del Río o Toni Comín, però qualsevol voluntari de l'ANC em semblarà bé. Només demanaré que un cop ells hagin acabat amb els seus arguments i les seves preguntes pròpies de la maièutica socràtica, em deixin a mi una breu estona per plantejar-los el que jo crec que són alguns dubtes que ells s'haurien de plantejar raonablement. El dubte socràtic principal que crec que en aquests moments alguns d'ells ja tenen, inclòs el president Carles Puigdemont, és el de si els convé reconèixer obertament que la seva principal esperança d'avançar en la "independència" de Catalunya és en aquests moments el "trumpisme". Per tal entenc no només el moviment que ha portat aquest personatge arrogant i xenòfob a la presidència dels Estats Units, sinó la coalició internacional més o menys organitzada, de la qual formen part el magnat nordamericà, però també Nigel Farage (primer personatge internacional rebut pel president electe Trump), Marine Le Pen (eufòrica per la victòria de Trump, perquè segons ella suposa el tret de sortida a un món de "nacions lliures"), i altres forces nacional-populistes a Holanda, Finlàndia o el Nord d'Itàlia. Puigdemont no ha hagut de gratar molt per trobar expressions de Trump favorables a l'autodeterminació dels pobles, com no haurà de gratar molt per trobar declaracions de Le Pen o Farage a favor dels referèndums o el dret a decidir o a "recuperar el control". Aquests són els seus aliats objectius, a ells haurien d'anar tots els faxos i els esforços dels suposadament progres del Diplocat i en Raül Romeva. Tenen moltes coses a fer junts, molt camí per recórrer. Al davant ens trobaran a tots els altres, incloent la majoria de la joventut, tots aquells que creiem que efectivament hem de decidir, i ho hem de fer entre una Europa lliure, o una Europa de nacions suposadament lliures, un món amb ponts o un món amb murs, un món on resolem el problema del canvi climàtic i coordinem la fiscalitat, o un món que camina cap a la fragmentació, l'enfrontament i la catàstrofe sòcio-ecològica. El gran repte indepe a part de convèncer persones com jo és el d'omplir el temps fins a setembre. Quan arriba el setembre la seva agenda es clarifica molt i saben què dir. El problema és la resta de l'any. Aquest any el problema és més greu, perquè no saben segur si arribaran a setembre. El dubte que tenen és si el buit l'omplen fent costat obertament als seus aliats objectius. L'alternativa la coneixem, no només al món i a Europa. El pacte de govern PNB-PSOE al País Basc consolida una Espanya oriental (incloent el Cantàbric oriental) molt arrenglerada amb el federalisme. Amb un govern del PP dèbil, els federalistes del llevant ibèric (incloent el PNB) haurien de moure's per assegurar que la crisi del PSOE acaba amb un suport unànim de tots els socialistes a una reforma federal ambiciosa de la Constitució, a oferir a la resta de forces polítiques, incloent el PP i els sectors moderats de l'independentisme català (aquells que comencen seriosament a dubtar).
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